Linares: Terreno de ex planta Iansa podría transformarse en una de las mayores renovaciones urbanas de Chile

Diario Financiero

El arquitecto José Miguel Mardones, fundador de la firma detrás de la idea,  comenta que las partes(La azucarera y el municipio de Linares), trabajan en un proyecto en equilibrio que podría resolver gran parte del déficit de viviendas y áreas verdes en la zona, beneficiando a más de 50 mil personas.

Según cuenta Mardones, quien durante más de 10 años ha desarrollado proyectos territoriales en Argentina, Lituania e Italia, entre otros países, fue invitado en 2018 por la Universidad Federico Santa María a impartir clases en un Workshop en Linares.

El trabajo periodístico  del equipo (DF) establece que la temática de la iniciativa se enfocó en el análisis de espacios industriales cercanos a zonas urbanas, y desde el estudio arquitectónico se centraron en el caso de la planta de Iansa.

Sin embargo, justo por esos días la compañía anunció el cese de sus operaciones en dicho lugar, y cientos de personas quedaron desempleadas. Por lo que tras una publicación de Archmotion en el diario local El Centro – en el cual abordaron la situación de Iansa-, la empresa tomó contacto con el estudio y se mostró abierta a acoger la propuesta presentada. «Lo que nosotros hicimos fue lograr juntar dos actores que antes estaban bien distantes, que era Iansa con el municipio», cuenta el arquitecto.

 

Propuesta:

El proyecto La propuesta se centra en «una renovación urbana, con cambios al plan regulador de la zona para permitir la instalación de viviendas y comercio en un lugar que antes solo tenía un destino industrial. Y eso le permite a Iansa mejorar condiciones de ventas y abrirlo a otros potenciales compradores», explica Mardones. Pues si bien, en un principio la empresa intentó vender el terreno completo en cerca de UF 175 mil, el estallido social y la pandemia dificultaron este proceso.

 

Problemas y puntos de acuerdo:

«En ese momento Iansa estaba vendiendo el terreno pero no tenían muchas ofertas porque las condiciones urbanas del terreno eran muy específicas, era industrial y obviamente el municipio se estaba oponiendo. En ese minuto había una pugna fuerte entre ambos, y nosotros logramos acomodarla desde el urbanismo», cuenta. Así, y tras sostener conversaciones con el municipio y la azucarera, finalmente se acordó llevar adelante el proyecto de reconversión. Y al municipio se «le reservó» un paño de 8 hectáreas destinado a un parque que ya cuenta con canchas de fútbol y decenas de árboles. De manera que actualmente el terreno cuenta con 22 hectáreas, es decir, entre 6 y 7 lotes disponibles para su uso que tras un proceso de subdivisión, deberán ser tasados nuevamente. «Nosotros presentamos una propuesta de renovación urbana de desarrollo equilibrado. Esta idea se soporta en tener usos mixtos de equipamiento, comercio, y vivienda que sean acordes con el crecimiento de Linares y en un sitio eriazo. Y además se reserva un paño que corresponde a un parque y áreas verdes, y esto resulta súper atractivo para alguien que compra. La gente podría vivir al lado de un parque de 8 hectáreas», explica el profesional. Es decir, un poco más que la superficie del Parque Inés de Suárez (5 hectáreas). Así, este proyecto podría convertirse en una solución al déficit de 2.670 viviendas de la comuna. «Esta es la mayor renovación urbana de Chile que supera, por ejemplo, a Las Salinas en Viña del Mar, ya que son solo la mitad (16 hectáreas)», menciona Mardones. Y agrega que «cuando uno propone un crecimiento equilibrado, tiene que colocar comercio, educación, ciencia y vivienda», de manera de configurar estas variables, definir ciertas densidades y establecer límites. «Tiene que ser atractivo para el inversionista, pero no puede afectar lo que está cerca», dice. Actualmente el proyecto está prácticamente en marcha. El alcalde de Linares anunció su intención de hacer cambios en el plan regulador, además de confeccionar un plan seccional que actualiza el plan regulador. Mientras que por su parte, la empresa espera ingresar pronto la propuesta de subdivisión.

 

Estudios

Además, dentro de las próximas semanas se deberían llevar adelante estudios de transporte, de urbanización, una evaluación ambiental estratégica que define cuáles son las mejores posibilidades para desarrollar esta renovación, y una ordenanza que define el programa de este sector, qué es lo que puede y no hacer (fines educativos, culturales, científicos y de vivienda). «Este proyecto de renovación urbana raya la cancha. Va diciendo ‘este es el equilibrio que la ciudad merece’, entonces podemos llegar a ser industrias moleras atractivas, pero tampoco reventarla, que es lo que ocurre en otras comunas», concluye Mardones.

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