Orquesta Sinfónica del Instituto Comercial de Linares sigue trabajando en tiempos de pandemia

EL PODER DE LA MÚSICA: ORQUESTA SINFÓNICA JUVENIL SIGUE TRABAJANDO EN TIEMPOS COMPLICADOS

A pesar de la crisis provocada por el Coronavirus, los estudiantes y docentes de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Liceo Bicentenario Instituto Comercial, siguen trabajando de manera comprometida y disciplinada: solamente es un nuevo escenario.

El año 2019 fue movido. Los alumnos se presentaron en diversos lugares y actividades culturales, además de viajar a Brasil donde demostraron todo su talento interpretando, incluso, obras de la recordada linarense, Margot Loyola. Pero, la inusual contingencia modificó las rutinas y hábitos de la mayoría de los chilenos y la orquesta no fue la excepción. Sin embargo, gracias al ímpetu de docentes y estudiantes, se las han arreglado para seguir activos, a pesar de las limitaciones que dictan las medidas de seguridad para evitar el contagio y la propagación del Covid-19.

UNA IDEA DE 2015 QUE HOY CUIDA A LOS ALUMNOS
En el liceo, la creación de la orquesta obedeció a la premisa de que la música es una herramienta eficaz para desarrollar cognitivamente a los jóvenes y, además, inculcar hábitos positivos que un estudiante requiere para su desarrollo integral como la disciplina, la responsabilidad, la prolijidad y el sentido de pertenencia que permite trabajar más fluidamente, colaborando y potenciándose como agrupación. Hoy, la música está sirviendo como instrumento, arte y talento, para ir paliando la ansiedad y la incertidumbre que provoca el Coronavirus. Es sabido y comprobado que los acordes levantan el ánimo y producen liberación de dopamina, causando placer, motivación y estimulación cognitiva. La práctica musical, desde escuchar melodías hasta dominar un instrumento, estimula conexiones neuronales que son útiles en el desarrollo de cualquier disciplina. Incluso, previene enfermedades y sirve como terapia. Los estudiantes se liberan del estrés y pueden enfocarse en un mundo distinto, interno, poderoso y nuevo; distinto al panorama que nos tiene complicados a todos.

LA EXCELENCIA ESTÁ EN LOS DETALLES
Si bien, la educación a distancia existe hace mucho, ahora es masiva y los docentes tienen que adecuarse, sorteando dificultades que van más allá de conexiones a Internet deficientes.

El docente Javier Viloria trabaja todos los miércoles con algunos chicos de la orquesta mediante clases en línea a través de Zoom. Su especialidad son las cuerdas, como violines y chelos. «No es fácil enseñar un instrumento a distancia, sobre todo cuando el joven está empezando, por lo tanto he tenido que ingeniármelas para que los alumnos, por ejemplo, aprendan a afinar un instrumento. A veces se corta una cuerda porque no han sabido presionarla bien y hay que reponerla, lo que resulta sorprendentemente difícil bajo las nuevas condiciones. La labor con los de 7mo. Básico es titánica, porque llegan sin saber nada de música. Se supone que deberían venir preparados, con un lenguaje asociado al pulso, al ritmo, al acento, pero no es así. Además, el trabajo mecánico que hay que hacer con los instrumentos, la construcción entre la parte cognitiva y la práctica hace que sea complejo. Pero, no es imposible, sólo hay que saber hacerlo», sostuvo.

DOCENTES COMPROMETIDOS Y SIEMPRE DISPONIBLES
Por su parte, el director de la orquesta, José Medel, nos cuenta que al principio pensaban que lo del virus iba a ser una cosa de un par de semanas pero, cuando vieron que se extendería, habló con la directora del establecimiento y le comunicó la necesidad de tomar medidas. «Le dije que era necesario que los jóvenes pudieran contar con los instrumentos, sobre todo los estudiantes nuevos que habían alcanzado a audicionar. Ella estuvo de acuerdo y, con el profesor Héctor Aillapán, nos encargamos de la tarea de ir a dejar los instrumentos a la casa de los alumnos, evitando así que ellos salgan. Comenzamos con los niños de Linares y después nos fuimos a los campos. Hay que seguir con las clases y el instrumento es un requisito para seguir, sobre todo los recién llegados que están con toda la motivación», argumentó.

Según Medel, «la idea no es ver la contingencia como una dificultad, sino al contrario, tomarla como una oportunidad para tener un acercamiento pleno con los alumnos y conocerlos mejor, en su entorno y en su respuesta ante esta situación, porque les hemos dejado claro que así como nos hemos presentado en distintos lugares, tanto en Chile como en el extranjero, ahora nos toca esta nueva realidad y hay que hacerle frente. En todos los lugares donde hemos estado sorteamos escollos, como el frío, el espacio, el idioma, el traslado, dificultades técnicas; este sólo es un escenario nuevo para practicar la responsabilidad, la disciplina, el sentido de pertenencia, la solidaridad, el esfuerzo, el respeto y el compromiso», manifestó.

El profesor Viloria es especialista en cuerdas, el profesor Aillapán en bronces y el profesor Medel trabaja los saxofones, clarinetes y flautas. «También tuvimos que hacer una división entre alumnos antiguos y nuevos. Así hemos ido trabajando y ha resultado bien, principalmente por el compromiso de ambas partes, docentes y estudiantes», aclaró.

Incluso, nos cuenta que son los mismos alumnos los que lo llaman para recordar que tienen clases y los docentes tienen toda la disposición para atenderlos. «Estamos disponibles 24/7 y no nos complicamos con los horarios. Los profesores somos de la misma idea: entendemos que la pandemia es complicada para todos y no nos podemos poner exigentes con los horarios. Todos estamos en igualdad de condiciones y hay que lidiar con la frustración, el desánimo y la desidia, dando el ejemplo con identidad y motivación», concluyó el director de la Orquesta Sinfónica Juvenil.

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